Disuelta la Gran Colombia en 1830 como consecuencia
de un proceso separatista que se había iniciado años antes con la creciente
oposición
entre federalistas liberales y centralistas defensores de la unión,
Eusebio Afanador, quien había sido representante por Guayana en el Congreso
de Angostura, pasó a ser el primer Gobernador constitucional de la provincia. Monseñor
Mariano de Talavera y Garcés, quien había sido designado ese
mismo año por el Vaticano Obispo administrador de la Diócesis para
llenar un
vacío de ventiséis años producido por la Guerra de Independencia,
fue expulsado a Trinidad por negarse a firmar la Constitución Nacional.
En febrero de 1832,
bajo la gobernación de Pedro Volasteros, los negros
esclavos de Angostura se sublevaron en aras de su libertad, siendo poco
después sometidos sus cabecillas y pasados por
las armas en el sitio donde hoy se levanta el Mirador de Angostura.
En 1840 surge en Caracas el Partido Liberal fundado
por Antonio Leocadio Guzmán para enfrentar al llamado Gobierno de los Conservadores, y
su influencia llega hasta Guayana, donde el comerciante Juan
Bautista Dalla Costa, padre, generó un movimiento político de tinte liberal
llamado Los Filántropos, adverso a los que fueron denominados
"Antropófagos" o Conservadores, sostenedores políticos del Gobierno del
General Tomás de Heres, que había sido prócer de la
independencia sudamericana. Este terminaría asesinado en medio de un ambiente fanatizado
por las luchas políticas, el 9 de abril de 1842.
Posteriormente a 1842 las pasiones políticas se
atemperaron en Guayana, hasta el punto de que la Guerra Federal,
que conmovió profundamente el territorio de la República, tuvo
escasa
resonancia en la Región. Fortaleciendo aun más ese clima de paz
se invocó el espíritu del Libertador levantándole por colecta pública una estatua
pedestre en la Plaza Mayor y cambiando a la capital de la
provincia de Guayana el nombre de Angostura por el de Ciudad Bolívar, el
30 de mayo de 1846.
Sin
embargo, el ambiente de calma política no subsistió tras el
triunfo del Federalismo, que hizo posible el Estado Soberano de Guayana en 1864, pues a partir de
entonces sería la provincia,especialmente Ciudad Bolívar, escenario de
cruentas luchas fratricidas dentro del marco nacional
de la Revolución de Abril y la Revolución de los Azules
(1871-1872),que terminaron en Guayana con el gobierno progresista y
pacifista de Juan
Bautista Dalla Costa, hijo, y el levantamiento del General
José María ("El Mocho") Hernández desde el interior de Guayana. La culminación
de este proceso fue la Batalla de Ciudad Bolívar (21 de
julio de 1903), comandada por el General Manuel Antonio Matos contra el régimen
del General Cipriano Castro. Ciudad Bolívar fue el último reducto sangriento de la
llamada
Guerra Libertadora, que pretendió durante tres años derrocar el gobierno
autoritario de Cipriano Castro, instalado en el poder con la Revolución
Restauradora en 1899. Por esta misma época se produjo
asimismo el Laudo de París (3 de octubre de 1899), por el que Venezuela perdió
una parte importante de la provincia de Guayana (zona del Esequibo).
Después de la Batalla de Ciudad Bolívar, que tuvo
más muertos y heridos que la de San Félix librada por Piar contra los Realistas
en 1817, la provincia de Guayana
prosperó bajo un clima de tranquilidad que
se mantuvo a lo largo del gobierno
dictatorial de Juan Vicente Gómez (1908-1935),
de los períodos de López Contreras
(1936-1941) y Medina Angarita (1941-1945), del trienio democrático 45-48 y de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez (1948-1958), y que se mantiene en el actual proceso democrático desde el 23 de enero de 1958 durante el cual la Región de Guayana, que abarca los actuales Estados Bolívar, Delta Amacuro y Territorio
Federal Amazonas, ha llegado a ocupar un puesto importante en el desarrollo social y económico de Venezuela al convertirse en la
sede de empresas básicas para el desarrollo nacional
que contribuyen de manera decisiva a diversificar la tradicional economía
petrolera.
El 2 de julio de 1961, el Presidente de la República
colocó la primera piedra de lo que es hoy Ciudad Guayana, en
la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní, urbe asiento de las empresas
básicas del país, que al crecer ha ido abarcando e
incorporando al moderno desarrollo industrial las anteriormente pequeñas poblaciones
de San Félix, Puerto Ordaz, Matanzas, Castillito, La Ceiba,
Alta Vista, Yocoima, Macagua y Chirica.
Ante el
apogeo industrial de Ciudad Guayana, Ciudad Bolívar ha pasado a ocupar, dentro del contexto del desarrollo
regional, el rango de
ciudad asiento de los
poderes públicos y del comando militar, ciudad
residencial, universitaria y cultural que representa, en
esta época de progreso tecnológico, el importante aporte
civilizador del pasado histórico.
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